La apertura (Aperture) es el mecanismo que controla la cantidad de luz que entra en el objetivo, afectando directamente la exposición de la imagen y la profundidad de campo. El tamaño de la apertura se expresa mediante el valor f: cuanto menor es el número f, mayor es la apertura y mayor la cantidad de luz que entra, y viceversa. Ajustar la apertura permite controlar el brillo y la nitidez del sujeto, influyendo en el efecto visual y la expresión emocional de la imagen.
Una apertura grande (número f pequeño) crea una profundidad de campo reducida, manteniendo el sujeto nítido y el fondo desenfocado para resaltarlo y generar una atmósfera soñadora. Una apertura pequeña (número f grande) proporciona una mayor profundidad de campo, manteniendo enfocados tanto el primer plano como el fondo, lo que resulta ideal para mostrar detalles del entorno y relaciones espaciales. Elegir la apertura adecuada ayuda a guiar la mirada, reforzar la intención narrativa y clarificar la expresión emocional y visual.
Apertura pequeña
Apertura media